Más de 2.500 personas en el cierre del Carnaval en La Redonda

Con la quema del Rey Momo, los Caporales y Palmonte, los espacios culturales de la provincia cerraron un fin de semana lleno de actividades y propuestas para chicos y grandes.

Foto: gentileza Gisela Curioni

Los espacios que conforman el Tríptico de la Imaginación (La Esquina Encendida, El Molino Fábrica Cultural y La Redonda, Arte y Vida Cotidiana); y Sapukay – La Casa de Fernando Birri, vivieron este fin de semana cuatro días de puro carnaval que culminaron en la noche del martes con un gran ritual en La Redonda.

Antes, desde el sábado, los espacios estuvieron recibiendo a visitantes de todas las edades que ayudaron en la construcción de los elementos de celebración: máscaras, antifaces, instrumentos, capas y diversos objetos decorativos que fueron repartidos entre el público para acompañar la gran quema. 

En Sapukay, en la ciudad de San José del Rincón, muchos vecinos y vecinas de la costa se acercaron durante el sábado para construir máscaras y mascarones litoraleños, adornos corporales con semillas y macramé e instrumentos musicales con elementos de la naturaleza. Acompañando la actividad, estuvieron el músico Savino Pozzo y la bailarina Carolina Gavazza.

En La Esquina Encendida también se confeccionaron máscaras y antifaces, accesorios corporales, amuletos e instrumentos de viento. El sábado los tambores de la Murga “Reviviendo colores”, de barrio Los Hornos, pusieron a bailar a todos los asistentes. 

En El Molino, durante los cuatro días, más de tres mil visitantes construyeron objetos sonoros, antifaces, trenzas de tela y apachetas. El domingo, la calle pública bajo las Bóvedas Cáscara se colmó de chicos y grandes que disfrutaron del show “Latinoamérica unida en músicas de carnaval”, un recorrido musical por las diferentes culturas del carnaval de los pueblos originarios de América Latina.

La Redonda, en tanto, en los tres día de apertura que tuvo durante el fin de semana -de domingo a martes- recibió a casi cinco mil personas que fueron parte de la construcción del Rey Momo y que crearon bombas de papel picado, máscaras, antifaces y capas. El domingo, unas 300 personas acompañaron el sonar de los tambores de la Murga “Reviviendo colores”, de barrio Los Hornos.  

El martes, finalmente, las creaciones colectivas realizadas en cada uno de los espacios confluyeron en La Redonda para acompañar el gran ritual de cierre del carnaval. Desde La Esquina, El Molino y Sapukay, llegaron caravanas de carnaval para vivir juntos esta celebración.

A las 19.30, cuando el sol comenzaba a caer y el patio de La Redonda ya estaba colmado con más de 2.500 visitantes, dio comienzo el ritual. Casi 90 integrantes de Caporales Unidos de Bolivia, la comparsa de la comunidad boliviana en Santa Fe, desplegaron todo el color de sus trajes, danzas y ritmos típicos. Luego, el grupo Palmonte hizo sonar sus tambores para encender las llamas y el público presente comenzó con la tradicional arenga: “¡fuego! ¡fuego!”. Ese fue el momento cúlmine, con el gran Rey Momo envuelto en llamas, quemando todo aquello que queremos que se vaya y que no vuelva para arrancar este año con los deseos de lo que queremos ser. 

De esta forma se cerró un carnaval multitudinario, por el cual pasaron casi 8 mil personas por los cuatro espacios. Familias de todos los barrios y de ciudades vecinas que disfrutaron de estos lugares pensados para el encuentro, la imaginación y la creación. Espacios públicos, libre y gratuitos, para todos y todas.